Qué síntomas las mujeres no deben aceptar como normales ya que “pueden y deben tratarse”


Dolor menstrual intenso, pérdidas de orina, reglas muy irregulares, sofocos o alteraciones del sueño son síntomas que muchas mujeres han aprendido a considerar normales.
Sin embargo, especialistas en salud femenina advierten que esa percepción puede retrasar diagnósticos y tratamientos que mejorarían significativamente la calidad de vida.
La especialista en menopausia y miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia, Victoria Valdés, sostiene que “la salud de la mujer ha sido tradicionalmente infravalorada”, lo que “ha hecho que muchas acepten como normales síntomas que pueden y deben tratarse“.
Como consecuencia de esta situación, muchas pacientes terminan aceptando molestias persistentes que, en realidad, pueden estar asociadas a patologías o alteraciones hormonales que requieren atención médica.
Según la especialista, el problema no solo afecta el bienestar diario. También puede retrasar el diagnóstico de enfermedades como la endometriosis o el síndrome de ovario poliquístico, dos trastornos que continúan infradiagnosticados y que pueden impactar de forma importante en la salud de millones de mujeres.
El mensaje de los especialistas es claro: no todo lo que ocurre con frecuencia debe considerarse normal. Muchas mujeres conviven durante años con molestias que afectan su rutina porque creen que forman parte inevitable de la menstruación, la maternidad o la menopausia.
Valdés explica que detrás de síntomas aparentemente habituales pueden existir enfermedades que necesitan evaluación médica.
Aunque reconoce que algunas patologías no siempre son fáciles de identificar, destaca que cada vez más mujeres consultan cuando presentan reglas dolorosas o ciclos muy irregulares, lo que está permitiendo mejorar los diagnósticos y los tratamientos.
La especialista señala además que uno de los grandes desafíos sigue siendo combatir la idea de que el sufrimiento asociado a determinadas etapas de la vida femenina debe aceptarse sin buscar soluciones.
Con motivo del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, los especialistas recordaron algunas de las molestias que requieren atención y que no deberían asumirse como inevitables.
Entre ellas se encuentran:
Los expertos subrayan que estos síntomas pueden estar vinculados a enfermedades ginecológicas, alteraciones hormonales o cambios fisiológicos que cuentan con opciones terapéuticas disponibles. Por eso recomiendan consultar ante cualquier síntoma persistente o cuando se observe un empeoramiento de la situación habitual.
El caso de la menopausia y las pérdidas de orina, dos problemas aún rodeados de estigma
Uno de los ámbitos donde todavía existe más desconocimiento es la menopausia. Según Valdés, suele interpretarse únicamente como el final de la etapa reproductiva, cuando en realidad implica cambios hormonales con efectos en múltiples órganos y sistemas del cuerpo.
La especialista explica que los estrógenos actúan en el cerebro, las articulaciones y el sistema cardiovascular. Por eso, la disminución hormonal puede provocar sofocos, insomnio, ansiedad o dificultades de concentración.
Otro problema frecuente son las alteraciones del suelo pélvico y las pérdidas de orina. Muchas mujeres retrasan la consulta por vergüenza o porque creen que se trata de una consecuencia inevitable del envejecimiento.
Sin embargo, Valdés recuerda que existen múltiples tratamientos médicos y quirúrgicos capaces de mejorar notablemente la calidad de vida.
La especialista concluye que ninguna mujer debería resignarse a convivir con síntomas que afectan su bienestar. Por el contrario, insiste en que la educación sanitaria, la concienciación y la consulta médica temprana son herramientas fundamentales para acceder a diagnósticos y tratamientos adecuados.
Fuente: www.clarin.com



